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Buscando la causa de nuestros comportamientos

Venimos respondiendo a la pregunta ¿Qué creen ustedes que sucede cuando vamos a buscar las causas de los comportamientos?

Y nos encontramos con múltiples respuestas por las diversas capas de profundidad y por las numerosas caras desde donde hacer la observación y las dividimos en dos grandes grupos: las del cuerpo y los condicionamientos. En el capítulo anterior revisamos las del cuerpo. Hoy nos centraremos en los condicionamientos.

Hagamos un viaje desde los condicionamientos macro a los individuales.

La raza humana:

Pienso en comportamientos humanos que nos distinguen de los animales y viene a mí la teoría darwiniana. Entonces el macho humano piensa en la sobrevivencia de sus genes y escoge una mujer apta para la reproducción y la conservación de la especie. La mujer tiene funciones específicas que le vienen de su constitución física y permanecerá en casa, será recolectora, alimenta, recibe, acoge. El hombre determinado por sus cualidades corporales será cazador, traerá el alimento y protege a su “manada” de depredadores. Son condicionamientos que se derivan directamente del instinto de sobrevivencia y a pesar del paso del tiempo, se mantienen en la cultura aunque hayan modificaciones en la forma.

El lugar donde nacimos:

El lugar geográfico determina unas condiciones climáticas de estaciones o trópico, climas secos o húmedos, cálidos o polares, monzones o lloviznas. De acuerdo al clima habrá un paisaje vegetal y de fauna característicos. Y esto determina un fenotipo humano, por eso no creo que sea una coincidencia que en los 5 continentes haya razas características. Y de acuerdo a estas condiciones externas, habrá una manera de sobrevivir que compartirán los habitantes de ese territorio.

La estructura familiar:

La constitución familiar nos determina. Es distinto nacer en una familia que tiene  una padre y una madre, a una familia en donde alguno de estos dos estandartes falta. Es distinto una pareja que está soportada por una familia extensa, como son los padres de estos padres, sus hermanos, primos, tíos a una pareja aislada. La robustez en la estructura de quien sostiene a un hijo, determina en mucho la relación que tendrá esa madre con su hijo, porque la madre se sentirá confiada y podrá dedicar su atención e interés al pequeño y no ha proveerse de insumos emocionales que le den seguridad.

La situación económica:

Esto estará determinado por la percepción de escasez o abundancia que tenga la familia en el tiempo de la crianza. Habrá familias opulentas que permanezcan en la sensación de déficit y familias humildes que se mantengan en la percepción de suficiencia. Siendo así, la madre que se sienta que será provista de lo necesario, mantendrá el interés en su bebé.

Ciclo vital de los padres: 

Me refiero al momento del ciclo vital de los padres. Se comportan distinto unos padres adolescentes a unos padres maduros. Quizás los padres adolescentes son aun dependientes de sus familias, pueden o no estar en pareja, el futuro le es incierto, están en procesos psíquicos demandantes, tienen intereses personales que se comienzan o desean desplegar. Los padres en edad media quizás tienen una pareja constituida, comparten y acuerdan el deseo de ser padres y planean una gestación, tienen una cierta estabilidad económica, las ambiciones personales están más sentadas en una realidad, cuentan con una red de apoyo más allá de la familiar. Los padres maduros con más frecuencia tendrán hijos únicos, en medio de condiciones económicas posiblemente más favorables, ofreciéndoles mayores oportunidades, tendrán proximidad a la enfermedad y a la muerte haciéndolos más previsivos, anticipando, controlando.

Género:

No quiero ahondar en un tema en donde tendremos posiciones posiblemente controversiales. Esbozo, que el género es un gran determinante desde la mirada del padre y la madre a ese niño o niña. Varias son las sociedades en donde hay una valoración mayor por un varón que por una mujer y así mismo será el comportamiento de esa madre y del padre. En este punto, los invito a pensar sobre sus condicionamientos personales acerca del género.

Lugar dentro de la familia:

es un condicionante posiblemente cruzado de evolución, el lugar de un hijo en una familia. Son varias las culturas que hablan de los hijos primogénitos y su rol preponderante dentro de las familias. Un rol de sucesor dentro de un reino, el estandarte de una familia o el portador de un linaje. El mayor viene cargado de expectativas que le son propias y también carga con la expectativa que tiene el padre y la madre en su desempeño de esa desconocida función. 

Así mismo los hijos “sándwich” y los menores. Los del medio con la percepción de no haber tenido un lugar, en la búsqueda de ser vistos, admirados, escuchados y seguramente diferenciados de sus hermanos. Y por último los menores, se tiene la idea de que son niños muy reconocidos, cuidados, mimados, atendidos en demasía. No quiero dar recetas ni exponer verdades, tan sólo enunciar que estos factores son condicionantes de nuestro comportamiento.

Lugar que le da el padre a la madre:

Con esto quiero decir, que la relación entre los padres nos condiciona grandemente. Un padre que mira a la madre con admiración, respeto y cariño, provee a la madre de seguridad y ella estará entregada a su maternidad. Un padre que no mira a la madre, porque no está o porque la desconoce, provocará en esta madre una relación distinta con su hijo, posiblemente alguna similar a la que tiene con el padre.

La percepción que los padres tienen de sí mismos:

Si un padre y una madre tienen una valoración satisfactoria y positiva de sí mismos, estarán entregándole a este pequeño la mirada propia. Con esto no quiero decir que son padres todos buenos, sino, como dice Donald Winnicott, apenas buenos, donde predomina la valoración y no la desvalorización. 

Estos son algunos condicionamientos a tener en cuenta en el momento de pensar en causas de los comportamientos. Concluyo que son diversos, que van de lo macro a lo particular, que son gran cantidad, que se escapan de nuestro control y también que nos condicionan de una cierta manera pero no nos obligan. Así mismo el cuerpo. Hay múltiples factores innatos y adquiridos, todos nos influencian, pero a cada individuo lo determinan de una manera distinta y esto hace la diferencia.

Esto es todo por hoy, nos encontramos en nuestro próximo escrito.

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